jueves, 24 de enero de 2013

No desesperes


Si las hojas del árbol más bello se caen
No desesperesSi las ramas del árbol más grande se rompen
No desesperes
Si el fuego llega a abrazar la vida que luce y abriga
No desesperes

Recuerda entonces que lo fundamental viene de adentro

Si la raíz es fuerte reverdecerá
Si la raíz es fuerte las ramas sanarán
Si la raíz es fuerte no habrá fuego que pueda destruir la vida

                                                                             J.R.R.R

Como elefantes...

Debemos ser como los elefantes…


Con pies grandes y pesados… Para tenerlos bien fijos en la tierra y no elevarnos.

Con orejas grandes… Para aprender a oír y no actuar a ciegas.

Con boca chica… Para no andar parafraseando, ni hablando de más.

Con colmillo largo… Para saber actuar en momentos difíciles.

Tener piel áspera y dura… Para aguantar los embates de los demás.

Tener cola corta… Para que nadie, por más que quiera, pueda hablar de ti.

Tener su memoria… Para que nunca olvides quién realmente eres.

Y como el elefante, que cuando sabe que va a morir regresa a su lugar de origen, igualmente tú, cuando sientas que haz caído en lo más profundo, que no puedes salir y no encuentras ni un rayo de luz dentro del laberinto en que estás inmerso, que lo has perdido todo y no te queda nada, regresa a tu lugar de origen, regresa a tu naturaleza, regresa a ser tú nuevamente, porque tal vez, ¡por la falta de memoria olvidaste quién realmente eres!

                                                                                                                                 Aurelio Atayde Guizar